Ser fotógrafo autónomo o asalariado

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En el momento de comenzar a trabajar en el mundo de la fotografía se presentan dos opciones entre las que el fotógrafo tiene con frecuencia que elegir. Cuando se trabaja como asalariado se tiene una serie de garantías que pueden resultar más convenientes cuando aún se cuenta con poca experiencia y no se es muy conocido. Trabajar como autónomo proporciona una mayor libertad, para a la vez comporta una serie de riesgos que hay que valorar detenidamente.




Ventajas y obligaciones fiscales y de seguridad social


Se fotógrafo profesional por cuenta ajena implica trabajar con un horario establecido por la empresa, con una serie de objetivos que se han de cumplir, con un sueldo que puede ser más o menos fijo y con una serie de beneficios como vacaciones pagadas. Cada vez es más difícil encontrar un puesto de trabajo para profesionales del mundo de la fotografía, estando en auge la contratación por servicios, como profesional independiente.


Trabajar como profesional independiente conlleva una serie de obligaciones fiscales y de seguridad social que pueden provocar que no interese esta opción si los ingresos que se obtienen no son demasiado altos aún. La primera obligación es darse de alta en la Seguridad Social como autónomo, esto conlleva una serie de pagos mensuales que al principio pueden ser más reducidos por los incentivos existentes para los que inician por primera vez una actividad profesional.

También existe obligación de presentar una declaración censal de inicio de actividades en la Agencia Tributaria. Esta declaración de alta es gratuita, pero una vez presentada el fotógrafo está obligado a realizar la presentación trimestral del pago a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y la liquidación del IVA. Anualmente tiene obligación de presentar la Declaración de IRPF y el Resumen Anual de IVA. Si realiza operaciones con un cliente o proveedor por un importe superior a 3.000 euros anuales, tendrá que presentar también el modelo 347.

Ventajas e inconvenientes de las modalidades


Trabajando como autónomo podrás determinar tu propio horario, si bien en ocasiones la realidad es que hay que adaptarlo a los trabajos que se tengan que realizar. Los ingresos que se pueden llegar a tener pueden ser superiores, pero los riesgos que se corren también son mayores. De todas formas la elección de una modalidad u otra en ocasiones no depende del fotógrafo, sino de las condiciones que ponga la empresa que esta ofreciendo el trabajo.

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