Técnica para fotografiar agua en movimiento

camara fotografica digital
Uno de los tema preferidos por muchos fotógrafos, por lo espectacular de los resultados, es la fotografía de agua en movimiento. Puede ser una cascada, puede ser una ola que choque contra una roca, o simplemente un lugar donde haya algo de desnivel en el terreno por donde pasa el agua. El principal atractivo de este tipo de fotografías es la espuma que forma el agua en cualquiera de estas situaciones.




Un efecto espectacular con una técnica sencilla


Utilizando la técnica adecuada se puede conseguir que esa masa de espuma aparezca como un manto con un halo misterioso y una fotografía que no dejará a nadie indiferente. Dominar esta técnica no resulta demasiado complicado, sólo hay que contar con una cámara que permita el control manual, tanto del enfoque como de la abertura del diafragma, del obturador y de la sensibilidad utilizada en la foto. Cualquier cámara digital que permita estas funciones puede ser utilizada para este tipo de fotografía.


En este tipo de fotografía es muy interesante contar con una gran profundidad de campo, de manera que en la foto quede nítido la mayor parte del paisaje fotografiado. Para ello es necesario utilizar una apertura del diafragma lo más pequeña posible, es decir utilizar los valores más altos. Por otro lado hay que tener en cuenta que si al tomar la foto la apertura utilizada es pequeña la cantidad de luz que entrará en la cámara también lo será, por lo que habrá que contrarrestar esta circunstancia.

Esta compensación se podría realizar utilizando valores ISO altos, pero seguramente nuestra foto perdería en calidad por el ruido de la imagen. Por esta circunstancia es conveniente utilizar valores ISO bajos, garantizando así una imagen mucho más limpia. La compensación se hará entonces utilizando velocidades bajas de obturación. De esta forma la luz que entre en la cámara será la adecuada y se conseguirá el efecto deseado en la fotografía.

Enfoque manual y trípode


Otro elemento que también conviene realizar de forma manual es el enfoque. Al hacerlo manualmente podemos enfocar de manera que quede nítida la mayor parte de la imagen. El efecto fantasmagórico que se le imprime a las burbujas y la espuma se consigue gracias al movimiento del agua y al tiempo prolongado de exposición, por lo que puede resultar muy conveniente utilizar un trípode para evitar movimientos indeseados.

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